Botiquín de primeros auxilios para empresas en Colombia: normativa y dotación

Botiquín de pared para oficina con dotación básica

¿Qué botiquín le exige la ley a una empresa en Colombia? La respuesta corta incomoda: ninguna norma nacional trae una lista de elementos obligatoria para el botiquín de una empresa. Lo que hay es una cadena de obligaciones sobre primeros auxilios que, en la práctica, termina en lo mismo: un botiquín bien dotado, con brigada capacitada y soportes al día para la ARL. Esta guía recorre esa cadena norma por norma, todas verificadas en la fuente oficial, y aterriza en cómo dotar y mantener el suyo.

Las dos obligaciones de base son viejas y siguen vigentes. El Código Sustantivo del Trabajo, artículo 205, obliga al empleador a prestar al accidentado los primeros auxilios y a mantener lo necesario para eso. La Ley 9 de 1979, artículo 127, exige que todo lugar de trabajo tenga las facilidades y los recursos necesarios para prestarlos. Ninguna de las dos dice cuántas gasas: la obligación es de medios, no de lista.

Lo que exige el SG-SST: brigada dotada y soportes que lo prueben

El Decreto 1072 de 2015 (artículo 2.2.4.6.25, numeral 11) ordena, dentro del plan de emergencias, conformar, capacitar, entrenar y dotar la brigada de emergencias, «que incluya la atención de primeros auxilios». La Resolución 0312 de 2019 —los estándares mínimos del SG-SST— lo vuelve auditable: para empresas desde 11 trabajadores, y para cualquier empresa clasificada en riesgo IV o V, el estándar es brigada «conformada, capacitada y dotada», y el modo de verificación oficial es revisar los soportes de la capacitación y de la entrega de la dotación.

Traducido a la visita del auditor: no basta mostrar el maletín. Se pide el acta de conformación de la brigada, las planillas de capacitación firmadas y el registro de qué se entregó, qué se usó y qué se repuso. Un botiquín perfecto sin papeles califica igual que uno incompleto.

¿Y las empresas de 10 o menos trabajadores en riesgo I a III? Sus siete estándares mínimos no nombran la brigada, pero el CST y la Ley 9 les aplican igual: la obligación de tener con qué atender un primer auxilio no depende del tamaño de la nómina.

Botiquín de pared señalizado con cruz verde en un pasillo de oficina

De dónde salen los tipos A, B y C (y cómo usarlos sin enredarse)

La clasificación que piden los pliegos y venden las dotadoras no está en la normativa laboral: viene de la Resolución 705 de 2007 de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, que aplica a establecimientos de comercio y centros comerciales de la capital y clasifica por área del local, no por número de trabajadores. Fuera de ese ámbito funciona como referencia técnica: es la única lista oficial colombiana con elementos y cantidades, y por eso las ARL y los compradores la adoptaron. La dotación completa de cada tipo está en nuestra guía general: botiquín tipo A (14 unidades) y botiquín tipo B (59 unidades, con tensiómetro, fonendoscopio, férulas y collares cervicales).

Criterio práctico que usamos al asesorar compras —la norma no fija este corte, es oficio—: tipo A para sedes administrativas pequeñas de bajo riesgo; tipo B como punto de partida para plantas, bodegas, sedes de varios pisos o con alta rotación de público; y siempre por encima de la clasificación, la matriz de peligros: una cocina o un taller necesitan manejo de quemaduras y lavado ocular aunque tengan diez empleados.

Dotación por renglones y reposición programada

Un botiquín de empresa se muere por goteo: se acaban las curas, se vence la solución salina, alguien toma prestadas las tijeras, y la carpeta de SST no se entera. La Resolución 705 —aun siendo de Bogotá— trae la pieza que le sirve a cualquier empresa: un procedimiento de reposición con formatos de control de inventario (artículo 4). Consejo de quien repone botiquines hace años: revise cada tres meses, no cada seis, y arranque por guantes, curas y antisépticos, que es lo primero que falta.

Allers surte el renglón suelto, no solo el maletín: gasas, vendas e inmovilización (35 referencias), protección y bioseguridad (152 referencias en guantes, tapabocas y antisépticos), inmovilización y férulas (22), camillas y sillas de evacuación (24), tensiómetros (25) y fonendoscopios (18). Si el plan de emergencias contempla desfibrilador, distribuimos los DEA Defibtech (11 equipos en catálogo). Y para la compra completa están los botiquines y kits de emergencia.

Para varias sedes, el esquema que mejor funciona es reposición programada: inventario inicial, listado de vencimientos por sede y recarga trimestral o semestral con soportes de entrega — el documento exacto que el estándar de la 0312 le va a pedir.

Brigada y capacitación: la otra mitad del estándar

La dotación sin brigada es un maletín huérfano. La formación en primeros auxilios la dan la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil y las ARL dentro de sus planes de capacitación, y el Decreto 1072 pide también entrenarla: simulacros con registro. Si su sede está en Bogotá y supera los 2.000 m² de área comercial, revise además el Área de Primeros Auxilios que exige la Resolución 705: espacio de 3 x 2 metros, camilla, bala de oxígeno portátil, silla de ruedas plegable y auxiliar de enfermería — ahí el botiquín es solo una parte de la dotación.

Para cotizar con Allers la dotación o la reposición, envíe tres datos: cuántas sedes, tamaño y actividad de cada una, y si ya hay matriz de peligros con requisitos de la ARL. Con eso se arma la propuesta por renglones —botiquines, insumos de reposición y equipos— y cada entrega sale con su soporte de vencimientos para la carpeta de SST. Vea los botiquines y kits de emergencia o todo el catálogo de emergencia y rescate.

Fuentes normativas (verificadas en agosto de 2026): Código Sustantivo del Trabajo, art. 205 · Ley 9 de 1979, art. 127 · Decreto 1072 de 2015, art. 2.2.4.6.25 · Resolución 0312 de 2019 · Resolución 705 de 2007.

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