Bioimpedancia: qué mide de verdad, qué estima y qué mirar antes de comprar

Analizador médico de composición corporal Seca mBCA 525 con conectividad inalámbrica
Para profesionales. Esta guía está escrita para quien compra o usa el equipo —nutrición clínica, medicina del deporte, nefrología, geriatría, centros de acondicionamiento— y no para quien quiere saber su porcentaje de grasa. Las citas entre comillas son textuales del manual del fabricante. Última actualización: 8 de agosto de 2026.

Una báscula de bioimpedancia entrega diez cifras en veinte segundos y casi ninguna guía comercial
explica cuáles de esas cifras se midieron y cuáles se calcularon. La diferencia importa: define en
qué puede uno apoyarse para tomar una decisión clínica y en qué no.

Esto es lo que un equipo de bioimpedancia hace de verdad, lo que no hace, y qué mirar antes de
comprar uno.

Qué mide la bioimpedancia y qué estima

La bioimpedancia pasa una corriente alterna de intensidad muy baja por el cuerpo y mide tres
magnitudes eléctricas. Nada más:

  • Resistencia (R): la oposición que ofrece el líquido con electrolitos, dentro y
    fuera de la célula.
  • Reactancia (Xc): la oposición capacitiva de las membranas celulares, que se
    comportan como pequeños condensadores.
  • Ángulo de fase (φ): el desfase entre corriente y voltaje que produce ese efecto
    capacitivo.

Todo lo demás que aparece en el informe —agua corporal total, agua extracelular, masa libre de
grasa, masa grasa, masa muscular esquelética, grasa visceral— no se mide: se estima
con ecuaciones de regresión a partir de R, Xc, peso, talla, edad y sexo.

No es un matiz de purista. Es la razón por la que dos equipos distintos, midiendo al mismo
paciente el mismo día, entregan cifras diferentes: miden casi lo mismo y estiman con fórmulas
distintas. El manual de seca lo advierte de sus propios competidores en un párrafo que vale la pena
leer:

«La comparabilidad y la exactitud de estas fórmulas deben mirarse con ojo
crítico, ya que los estudios de validación se hicieron con métodos de referencia distintos.»

Por qué la frecuencia decide lo que se puede separar

A frecuencias bajas, de 2 a 5 kHz, la corriente casi no atraviesa las membranas celulares: se va
por el líquido de fuera. A 50 kHz sí las atraviesa en parte. De ahí sale la única diferencia que de
verdad justifica el salto de precio entre un equipo de consumo y uno de grado médico: un aparato de
una sola frecuencia no puede separar el agua de dentro de la célula del agua de fuera. Uno
multifrecuencia sí.

Y esa separación es la que sirve en consulta. El agua extracelular alta con masa celular baja es
el patrón del paciente desnutrido, del edematizado y del que está perdiendo músculo aunque el peso
no se mueva. Con un solo número de «porcentaje de grasa» eso no se ve.

Cuatro electrodos en el piso no es lo mismo que ocho

En una báscula de bioimpedancia doméstica los electrodos están todos en la plataforma: la
corriente sube por una pierna y baja por la otra. Los brazos y el tronco quedan fuera del recorrido.
Por eso ese tipo de equipo estima una composición corporal de cuerpo entero a partir de lo que pasa
de la cintura para abajo.

Un analizador de ocho electrodos añade dos de mano y mide por segmentos. Hay un dato físico que
explica por qué eso importa: el tronco aporta cerca del 10 % de la impedancia de cuerpo
entero y representa hasta la mitad de la masa corporal
. Una medición que no lo recorre bien
es poco sensible justo donde más masa hay.

El ángulo de fase

De los tres valores que el equipo mide directamente, el ángulo de fase es el que más se usa en
clínica, porque no depende de ninguna ecuación de estimación. Refleja la relación entre reactancia y
resistencia, o sea entre membranas celulares íntegras y líquido; se lo asocia con la masa celular
corporal y con la integridad de la membrana.

Un ángulo de fase que baja en seguimientos sucesivos es una señal de alarma nutricional que
conviene mirar. Lo que no es: un diagnóstico. Es un parámetro que el profesional interpreta junto
con la clínica y el resto de la valoración.

Tres cosas que no salen de la bioimpedancia

Esto rara vez se dice y ahorra decepciones después de la compra. En el mBCA:

  • El gasto energético en reposo no usa la medición de bioimpedancia. El manual es
    explícito: «no se requiere medición de bioimpedancia para el parámetro de gasto energético en
    reposo», que se determina con talla, peso y el IMC calculado.
  • El gasto energético total exige que el profesional elija a mano un nivel de
    actividad física de una lista.
  • La grasa visceral exige teclear el perímetro de cintura del paciente. Sin cinta
    métrica, no hay dato.

Quien compre pensando que sustituye a la calorimetría indirecta se va a llevar una sorpresa. Para
gasto energético medido de verdad hace falta calorimetría.

Contra qué se valida, y con qué exactitud

Aquí es donde el marketing de la categoría suele redondear. Preferimos publicar la tabla que el
propio fabricante incluye en su manual, de un estudio con 130 adultos sanos de distintas
etnias
en Estados Unidos, comparando las fórmulas del equipo contra métodos de referencia
establecidos. R² es qué tan bien predice y SEE es el error típico: entre más bajo, mejor.

Parámetro Caucásicos Afroamericanos Sur/Centroamericanos Asiáticos
Masa libre de grasa R² 0,96 · SEE 2,17 kg 0,95 · 2,41 kg 0,95 · 1,92 kg 0,95 · 1,85 kg
Agua corporal total 0,95 · 1,8 l 0,97 · 1,4 l 0,96 · 1,3 l 0,95 · 1,3 l
Agua extracelular 0,84 · 1,1 l 0,90 · 0,8 l 0,91 · 0,7 l 0,90 · 0,7 l
Masa muscular total 0,89 · 2,0 kg 0,90 · 2,2 kg 0,85 · 2,0 kg 0,88 · 1,8 kg
Masa muscular, brazo 0,88 · 0,18 kg 0,81 · 0,27 kg 0,82 · 0,19 kg 0,89 · 0,14 kg
Masa muscular, pierna 0,55 · 0,78 kg 0,73 · 0,70 kg 0,37 · 0,75 kg 0,25 · 0,74 kg
Grasa visceral 0,89 · 0,5 l 0,61 · 0,7 l 0,71 · 0,6 l 0,54 · 1,2 l

Fuente: seca, «Instructions for use seca 515/514», tabla de parámetros de
evaluación, sección de datos técnicos.

Léala con atención, porque dice dos cosas a la vez. La primera: en masa libre de grasa,
agua corporal total y agua extracelular la predicción es muy alta y estable en todas las etnias
,
y ese es exactamente el terreno donde el equipo se usa a diario en nutrición clínica y en
nefrología. La segunda: la masa muscular por segmento de pierna y la grasa visceral son
mucho más flojas
, y varían bastante según la población de referencia.

La conclusión práctica no es «el equipo no sirve». Es que el seguimiento de cuerpo entero y del
reparto de agua es sólido, y que el dato segmental de pierna y el de grasa visceral se usan como
tendencia del mismo paciente en el tiempo, no como cifra absoluta para comparar contra una tabla.

Un límite más, del que casi nadie habla: la validación se hizo en adultos sanos.
No hay estudio equivalente en diálisis, en cuidado crítico ni en oncología, y en pacientes con
hidratación alterada la estimación es menos confiable, precisamente porque el modelo asume una
relación estable entre agua y masa magra.

Contraindicaciones: quién no se puede medir

Esto no es letra menuda, es criterio de compra. El manual de seca lo dice sin rodeos.

No se puede medir bioimpedancia en personas con implantes electrónicos, como un
marcapasos, ni con prótesis activas. Tampoco en personas conectadas a
sistemas electrónicos de soporte vital —corazón o pulmón artificial— ni a
dispositivos médicos portátiles como equipos de ECG o bombas de infusión. Y solo
después de hablar con el médico tratante en caso de arritmias o
embarazo.

De ahí se deduce algo que conviene tener claro antes de cotizar: el paciente crítico
queda fuera del alcance del equipo
. Un analizador que mide con el paciente acostado sirve
en hospitalización, geriatría, nefrología y movilidad reducida, no en una unidad de cuidado
intensivo con el paciente conectado.

Y una frase textual del propio manual que ordena todo lo demás: «el seca 515/514 no es un
dispositivo de diagnóstico». Aporta parámetros; el diagnóstico lo hace el médico con su examen y con
lo que ordene además.

Cómo se mide para que el dato sirva

La bioimpedancia es sensible al estado de hidratación, y esa sensibilidad es su virtud y su
trampa. Si las condiciones cambian entre una medición y otra, el equipo va a reportar un cambio de
composición corporal que en realidad fue un vaso de agua.

Lo que pedimos que se protocolice en el servicio, y que se escriba en la orden del paciente:

  • Sin comida abundante ni alcohol en las horas previas, y sin ejercicio intenso el día anterior.
  • Vejiga vacía antes de medir.
  • Si la medición es en decúbito, unos minutos acostado antes de empezar, para que los líquidos se
    redistribuyan.
  • Sin medias ni objetos metálicos en el recorrido de los electrodos, y piel limpia en los puntos
    de contacto.
  • En seguimiento, siempre a la misma hora del día y en las mismas condiciones.
    Esto es lo que más se incumple y lo que más ruido mete.

Un criterio de lectura que ahorra discusiones con el paciente: cambios pequeños de masa magra
entre dos mediciones cercanas están dentro del error del método. Mire la tabla de arriba: el error
típico de la masa libre de grasa ronda los 2 kg. Un cambio de medio kilo en una semana no es un
cambio, es ruido.

Frente a DXA, pliegues y calorimetría

Método Para qué es bueno Qué cuesta
Bioimpedancia multifrecuencia Seguimiento repetido, reparto de agua intra y extracelular, ángulo de fase, medición en consulta en menos de un minuto Sensible a la hidratación; estima, no mide, la composición
DXA Referencia para masa grasa y masa magra; además da densidad mineral ósea Equipo de imágenes, radiación ionizante, no se repite cada mes ni se lleva a consulta
Pliegues cutáneos Muy económico, portátil, útil en campo con evaluador entrenado Depende mucho del operador; no separa agua ni da masa muscular esquelética
Calorimetría indirecta Mide el gasto energético en reposo de verdad, a partir del consumo de oxígeno Otra cosa: no da composición corporal

En la práctica no compiten: el equipo de bioimpedancia es el que se usa todas las semanas y el
DXA el que se pide cuando hace falta una referencia. Y si lo que se quiere es gasto energético
medido, ningún analizador de composición corporal lo reemplaza.

Qué preguntar antes de comprar

Ocho preguntas que separan un equipo de consulta de una báscula con electrodos, y que casi
ninguna ficha comercial responde de entrada:

  • ¿Cuántos electrodos tiene y dónde están? Cuatro en el piso miden de la cintura para abajo.
  • ¿Con cuántas frecuencias mide? Si es una sola, no separa agua intracelular de extracelular.
  • ¿Entrega ángulo de fase medido, o solo parámetros estimados?
  • ¿Contra qué método de referencia se validaron sus fórmulas, en qué población y con qué error
    típico? Pida la tabla, no el titular.
  • ¿Mide de pie o acostado? Define para qué servicio sirve.
  • ¿Cómo se verifica la calibración y quién la hace en el país?
  • ¿Exporta a la historia clínica y en qué formato?
  • ¿Quién capacita al personal y quién responde por repuestos?

Las últimas tres pesan más de lo que parece cuando el equipo lleva dos años en el servicio. Un
analizador sin verificación de calibración documentada y sin quién lo atienda en el país termina
apagado en un rincón.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la bioimpedancia eléctrica?

Es una técnica que pasa una corriente alterna de muy baja intensidad por el cuerpo y mide la
oposición que encuentra. De esa oposición —resistencia, reactancia y ángulo de fase— se estiman por
ecuación el agua corporal, la masa libre de grasa, la masa grasa y la masa muscular. También se la
llama bioimpedanciometría o análisis de impedancia bioeléctrica.

¿La bioimpedancia mide la grasa corporal?

No la mide: la estima. Lo que el equipo mide son magnitudes eléctricas. La masa grasa se calcula
a partir de esas magnitudes con una ecuación de regresión, y por eso dos equipos con fórmulas
distintas pueden dar cifras distintas del mismo paciente el mismo día.

¿Se siente algo durante la medición?

No. La corriente es de intensidad muy baja y es imperceptible. La medición dura entre veinte
segundos y poco más de un minuto según el equipo.

¿Se puede medir a una persona con marcapasos?

No. El manual del fabricante lo contraindica en portadores de implantes electrónicos y de
prótesis activas, y también en personas conectadas a soporte vital, equipos de ECG o bombas de
infusión. En arritmias y en embarazo, solo tras consultarlo con el médico tratante.

¿Cada cuánto tiene sentido repetir la medición?

Depende del objetivo, pero conviene espaciarla lo suficiente para que el cambio esperado supere
el error del método. Con un error típico cercano a los 2 kg en masa libre de grasa, medir cada
semana produce más ruido que información en la mayoría de los casos.

¿Qué diferencia hay entre una báscula de bioimpedancia y un analizador de grado médico?

Tres cosas: dónde están los electrodos, cuántas frecuencias usa y qué se puede hacer con el
resultado. La báscula estima un porcentaje de grasa de cuerpo entero desde los pies. El analizador
multifrecuencia y segmental separa el agua intracelular de la extracelular y entrega ángulo de fase,
que es lo que permite seguir a un paciente en el tiempo.

¿Sirve la bioimpedancia en un centro de acondicionamiento físico?

Sí, y es uno de los usos que más crece, sobre todo para mostrar cambios de masa muscular y de
agua que la báscula sola no explica. La condición es la misma que en clínica: protocolo de medición
estable y lectura por alguien que sepa interpretarlo.

¿La bioimpedancia sirve para seguir a un paciente en diálisis?

Se usa para seguir el reparto de agua, que es la parte más sólida de la medición. Con una
advertencia honesta: los estudios de validación de estas fórmulas se hicieron en adultos sanos, y en
hidratación alterada la estimación pierde confiabilidad. Sirve como tendencia del mismo paciente,
interpretada por el profesional, no como cifra absoluta.

Los equipos

Allers distribuye la línea
seca mBCA
en Colombia, con registro sanitario vigente y servicio técnico propio. Por escenario:

  • seca mBCA Alpha 545
    — medición de pie con ocho electrodos en 24 segundos. Es el de consulta externa y nutrición.
  • seca mBCA 525
    — mide con el paciente acostado. Hospitalización, geriatría, nefrología y movilidad reducida.
  • seca mBCA Ultra 554
    — con tallímetro integrado y software en la nube, para llevar el histórico del paciente.
  • kit A686 seca serva
    — el kit de verificación, que es lo que después le van a pedir en la hoja de vida del equipo.

Si lo que se necesita es un dato orientativo de grasa corporal y no un parámetro para historia
clínica, la seca sensa 804
cumple ese papel y cuesta una fracción. No pretende ser lo otro.

La aplicación clínica más concreta de esa masa muscular estimada es el tamizaje de sarcopenia: en la guía de sarcopenia están los criterios EWGSOP2, sus puntos de corte y el papel de la bioimpedancia en la confirmación.

La línea completa, con las preguntas de compra más frecuentes, está en
análisis de
composición corporal
. Para cotizar, escríbanos con el servicio y el tipo de paciente que va a
medir: el modelo se decide más por eso que por la lista de parámetros.

Material informativo elaborado por Allers Group. Las citas entre comillas y la
tabla de parámetros de evaluación son textuales del manual del fabricante, «Instructions for use
seca 515/514». Esta guía no sustituye el criterio clínico ni las instrucciones de uso del equipo,
que priman sobre cualquier resumen.

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